Noche desapacible en el municipal de Bahía Sur donde ayer lunes tuvo lugar un nuevo partido entre los equipos de la Isla y la capital gaditana. Y es que el tiempo, que se mantuvo agradable durante toda la tarde esperó a que diese comienzo el partido para dejarse notar.
Una fina lluvia en los primeros minutos no era más que un entremés de lo que vendría poco tiempo despues. El resultado, un campo totalmente mojado que en ocasiones parecía más una pista de patinaje que el tapete verde sobre el que se pratica ese deporte llamado fútbol.
Este factor influyó mucho sobre lo mostrado en el campo por ambos equipos, que además de preocuparse por jugar el balón, tenían que evitar desafortunada caidas y luchar contra las inclemencias meteorológicas.
Pero pese a las grandes adversidades, ambos equipos disputaron un reñido partido que, cual combate de boxeo, tuvo que decidirse a los puntos. Así, el primero en pegar fué el equipo azulino cuando Ginés aprovechó un balón en el interior del área para fusilar la meta defendida por Rafa. El primer tanto ponía con ventaja al equipo isleño, a pesar de lo igualado que había comenzado el encuentro.
La reacción del equipo de rojo no se hizo esperar y Chicón, tras un bonita jugada personal de Juaqui, aprovechaba un rechace del meta isleño para hacer el empate. Un resultado mas que justo por lo visto hasta el momento por parte de los dos equipo.
El balón iba de un campo a otro motivado por lo rápido del terreno de juego, y las imprecisiones en ambos equipos eran evidentes. Fruto de una de ellas llegó el segundo gol de los azulinos cuando Victor, intentando ceder un balón a Rafa, no contó con lo rápido del césped e introdujo el balón en su propia meta.
Una fina lluvia en los primeros minutos no era más que un entremés de lo que vendría poco tiempo despues. El resultado, un campo totalmente mojado que en ocasiones parecía más una pista de patinaje que el tapete verde sobre el que se pratica ese deporte llamado fútbol.
Este factor influyó mucho sobre lo mostrado en el campo por ambos equipos, que además de preocuparse por jugar el balón, tenían que evitar desafortunada caidas y luchar contra las inclemencias meteorológicas.
Pero pese a las grandes adversidades, ambos equipos disputaron un reñido partido que, cual combate de boxeo, tuvo que decidirse a los puntos. Así, el primero en pegar fué el equipo azulino cuando Ginés aprovechó un balón en el interior del área para fusilar la meta defendida por Rafa. El primer tanto ponía con ventaja al equipo isleño, a pesar de lo igualado que había comenzado el encuentro.
La reacción del equipo de rojo no se hizo esperar y Chicón, tras un bonita jugada personal de Juaqui, aprovechaba un rechace del meta isleño para hacer el empate. Un resultado mas que justo por lo visto hasta el momento por parte de los dos equipo.
El balón iba de un campo a otro motivado por lo rápido del terreno de juego, y las imprecisiones en ambos equipos eran evidentes. Fruto de una de ellas llegó el segundo gol de los azulinos cuando Victor, intentando ceder un balón a Rafa, no contó con lo rápido del césped e introdujo el balón en su propia meta.
El juego seguía careciendo de sentido y no había un equipo que dominase totalmente el esférico. Prueba de ello es el segundo gol de equipo que vestía de rojo cuando, tras una gran intervención de Rafa, el contrataque lo finalizó Juaqui batiendo a Marcos y volviendo a poner las tablas en el marcador.
Igualdad que no duró mucho, pues Javi volvió a poner a los isleños por delante en una nueva imprecisión de la defensa capitalina. Y es que el estado del terreno de juego, y la fuerte tromba de agua que caía sobre la Isla estaban siendo demasiado determinantes para el estilo de juego de ambas escuadras.
Pero lo bueno que tiene jugar en estas condiciones climáticas es que la emoción no se pierde, y prueba de ello es el empate de los gaditanos, obra de Oscar tras una nueva jugada a la contra. De nuevo empate en el marcador y cada vez el terreno de juego menos practicable.
Y para muestra la lesión de Victor, que tras ser regateado por Ernesto perdió el equilibrio y terminó con sus huesos sobre el tapete verde del campo. El jugador tuvo que ser retirado del terreno de juego con una contusión en las lumbares y la rodilla bastante tocada. Una baja que resultaría definitiva para el desenlace del choque.
Así, en la última ocasión del encuentro una nueva falta de coordinación entre la defensa rojilla la aprovechaba Cáceres, que se encontró con el balón en los pies, para conectar una precisa vaselina a la que Rafa no pudo hacer nada.
El marcador señalaba un definitivo 4 a 3, que muestra la igualdad entre ambos equipos y que ha servido para llenar la enfermería del equipo de la capital gaditana, que espera recuperar algunos efectivos de cara al próximo encuentro.
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