Inmersos en plena euforia mundialista, los equipos de ls isla y la capital gaditana volvieron a verse las caras en un entretenido partido marcado por la enorme cantidad de errores en ambas escuadras.
El partido comenzaba con un patrón sismilar al de la semana pasada, sin apenas variación en ambos equipos y con el dibujo bien definido sobre el verde tapete del Municial de Bahía Sur. Así, como ya ocurriese en los últimos choques, fueron los gaditanos los que se hicieron dueños del esférico en los primeros compases, fundamentando su juego en una presión a la salida del balón y una buena disposición en el centro del campo.
De esta guisa comenzaron a llegar las primeras ocasiones, no tan claras como en otras ocasiones, pero que no llegaban a materializarse. Quién si consiguió abrir la lata fue Cáceres, que se aprovechó de un fallo de Victor en una mala salida para empujar el balón a meta vacía.
Pero esta pifia no iba a ser la única del partido, ya que minutos después un balón claro para la defensa isleña, se le complicaba a Mario que no acertó a meter el pie. Su error lo aprovechó Sergio para batir a Chechu y poner de nuevo la igualdad en el marcador.
Empate que Abel se encargaría de deshacer en un nuevo desacierto de la defensa azulina. Y es que el lateral gaditano volvió a aprovecharse de un malogrado despeje para batir la porteria local poniendo en ventaja a los jugadores de la capital gaditana.
Los jugadores de rojo hacían justicia por lo visto en el terreno de juego, ya que era el equipo que mantenía el control del esférico y los que jugaban con mayor profundidad y verticalidad en su juego. Situación esta que provocó el tercer tanto de los rojillos.
Una buena jugada de contragolpe era remachada al fondo de la porteria por Chicón, tras recibir una buena asistencia de Kike. El delantero gaditano, bastante apático durante todo el encuentro, ponía un pase de la muerte a Chción que puso el balón fuera del alcance de Chcechu. El propio jugador tuvo la oportunidad de hacer doblete si no hubiese errado una clara ocasión de gol en la que, esta vez, el guardameta azulino salió victorioso.
Con la retirada de Abel del terreno de juego, los locales adelantaron líneas en busca de una nueva machada como la de la semana pasada. Pero los gaditanos parecían haber aprendido la lección y contrarrestaron esta situación a base de toques y posesión. A pesar de esto el equipo de Ginés, que estuvo mas gris que de costumbre, tuvo alguna ocasión de reducir la distancia, sobre todo en jugadas a balón parado. Pero el marcador no se movería hasta la última jugada del partido.
Un pase interio, después de un rechace, llegaba a Ernesto que estaba en una mas que dudosa posición. El delantero azulino recorto al meta gaditano e hizo subir el segundo tanto al marcador del Municipal en lo que sería la última jugada del partido antes del pitido final.
Este era el punto final de un partido marcado, en parte, por los numerosos errores en uno y otro equipo, pero que nos mostro también que este equipo es capaz de saber jugar el balón.
De esta guisa comenzaron a llegar las primeras ocasiones, no tan claras como en otras ocasiones, pero que no llegaban a materializarse. Quién si consiguió abrir la lata fue Cáceres, que se aprovechó de un fallo de Victor en una mala salida para empujar el balón a meta vacía.
Pero esta pifia no iba a ser la única del partido, ya que minutos después un balón claro para la defensa isleña, se le complicaba a Mario que no acertó a meter el pie. Su error lo aprovechó Sergio para batir a Chechu y poner de nuevo la igualdad en el marcador.
Empate que Abel se encargaría de deshacer en un nuevo desacierto de la defensa azulina. Y es que el lateral gaditano volvió a aprovecharse de un malogrado despeje para batir la porteria local poniendo en ventaja a los jugadores de la capital gaditana.
Los jugadores de rojo hacían justicia por lo visto en el terreno de juego, ya que era el equipo que mantenía el control del esférico y los que jugaban con mayor profundidad y verticalidad en su juego. Situación esta que provocó el tercer tanto de los rojillos.
Una buena jugada de contragolpe era remachada al fondo de la porteria por Chicón, tras recibir una buena asistencia de Kike. El delantero gaditano, bastante apático durante todo el encuentro, ponía un pase de la muerte a Chción que puso el balón fuera del alcance de Chcechu. El propio jugador tuvo la oportunidad de hacer doblete si no hubiese errado una clara ocasión de gol en la que, esta vez, el guardameta azulino salió victorioso.
Con la retirada de Abel del terreno de juego, los locales adelantaron líneas en busca de una nueva machada como la de la semana pasada. Pero los gaditanos parecían haber aprendido la lección y contrarrestaron esta situación a base de toques y posesión. A pesar de esto el equipo de Ginés, que estuvo mas gris que de costumbre, tuvo alguna ocasión de reducir la distancia, sobre todo en jugadas a balón parado. Pero el marcador no se movería hasta la última jugada del partido.
Un pase interio, después de un rechace, llegaba a Ernesto que estaba en una mas que dudosa posición. El delantero azulino recorto al meta gaditano e hizo subir el segundo tanto al marcador del Municipal en lo que sería la última jugada del partido antes del pitido final.
Este era el punto final de un partido marcado, en parte, por los numerosos errores en uno y otro equipo, pero que nos mostro también que este equipo es capaz de saber jugar el balón.
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