El lunes se disputó el último enfrentamiento que gaditanos e isleños van a disputar en el Municipal de Bahía Sur. Y es que el escenario de estos enfrentamientos se va a ver modificado, pasando a partir del próximo 19 de Julio a disputarse en el Campo de La Bazán, un terreno de juego de mayores dimensiones y con un césped en mejor estado.
En esta ocasión, el partido se disputó en la pista inferior del Bahía Sur, un campo de reducidas dimensiones y un cesped totalmente distinto en el que el balón se quedaba bastante frenado. Esto provocó, sobre todo en los momentos iniciales, cierto desconcierto entre ambos equipos que no estaban acostumbrados a tener tan poco sitio para jugar el esférico.
Con estas, las primeras grandes ocasiones fueron para el equipo gaditano, que jugaba balones de ruptura en largo que aprovechaban la velocidad de Chicón. El rápido interior gaditano fue capaz de plantarse solo en varias ocasiones en un mano a mano con Paco, meta isleño, pero fue incapaz de converitr algunas de sus clarísimas ocasiones.
El dominio del juego, a pesar de las ocasiones, no estaba claramente definido, y el centro de campo tanto de unos como de otros veían como se abusba en ocasiones del balonazo en largo, apenas jugándose por esta parcela del campo.
Y es que las limitadas dimensiones del terreno de juego marcaron un partido entre dos equipos acostumbrados a abrir el campo y aprovechar al máximo las bandas, cosa que aquí era impracticable.
Pese a ello las ocasiones de gol se sucedian en ambas porterías, pero parecía que la mala puntería de los delanteros y las buenas intervenciones de los cancerberos nos llevarían a un 0 a 0. Pero los pequeños detalles son los que marcan las doferencias en estos partidos y, a 10 minutos del final, una buen pase en profundidad a la banda izquierda era recogido por Chicón que, esta vez si, se palntó delante de Ginés, que había sustituido a Paco bajo los palos, para cruzar el balón y dejar el 0 a 1 del marcador final.
Un partido poco vistoso y bastante soso, que daba la victoria por la mínima a los jugadores de rojo, pero en el que ninguna de las dos escuadras hizo méritos para llevarse un resultado mas allá del empate.
Con estas, las primeras grandes ocasiones fueron para el equipo gaditano, que jugaba balones de ruptura en largo que aprovechaban la velocidad de Chicón. El rápido interior gaditano fue capaz de plantarse solo en varias ocasiones en un mano a mano con Paco, meta isleño, pero fue incapaz de converitr algunas de sus clarísimas ocasiones.
El dominio del juego, a pesar de las ocasiones, no estaba claramente definido, y el centro de campo tanto de unos como de otros veían como se abusba en ocasiones del balonazo en largo, apenas jugándose por esta parcela del campo.
Y es que las limitadas dimensiones del terreno de juego marcaron un partido entre dos equipos acostumbrados a abrir el campo y aprovechar al máximo las bandas, cosa que aquí era impracticable.
Pese a ello las ocasiones de gol se sucedian en ambas porterías, pero parecía que la mala puntería de los delanteros y las buenas intervenciones de los cancerberos nos llevarían a un 0 a 0. Pero los pequeños detalles son los que marcan las doferencias en estos partidos y, a 10 minutos del final, una buen pase en profundidad a la banda izquierda era recogido por Chicón que, esta vez si, se palntó delante de Ginés, que había sustituido a Paco bajo los palos, para cruzar el balón y dejar el 0 a 1 del marcador final.
Un partido poco vistoso y bastante soso, que daba la victoria por la mínima a los jugadores de rojo, pero en el que ninguna de las dos escuadras hizo méritos para llevarse un resultado mas allá del empate.

No hay comentarios:
Publicar un comentario