El partido disputado el pasado lunes sirvió para comprobar que en 90 minutos pueden ocurrir muchísimas cosas. Y es que hasta el pitido final todo es posible, y que un pequeño detalle puede servir para pasar de la gloria a la miseria en cuestión de minutos.
El Bahía de Cádiz pudo comprobarlo en primera persona en lo que hasta pasada la hora de encuentro, estaba siendo uno de los mejores encuentros disputados por los rojillos en las últimas semanas.
Y es que el juego desplegado por los gaditanos era fluido, lleno de profundidad y bien sacado desde atrás. Aprovechando, sobre todo la velocidad de Chicón y Abel que desbordaba una y otra vez las bandas defendidas por Mario y Pepe respectivamente. Así, Javi Román dispuso de la primera oportunidad gracias a un balón en profundidad de Sergio que lo dejó prácticamente solo en el centro del área. El disparo del mediocentro obtuvo una buena respuesta por parte del meta isleño que abortó la clarísima ocasión de gol.
Si bien, las más claras ocasiones para abrir el marcador las dispuso Chicón, que aprovechaba los balones en largo de Javi Román sobre su banda para plantarse en las inmediaciones del meta isleño. Pero la suerte no parece estar con el interior de la Segunda Aguada, ya que no acertó a abrir el marcador en las clarísimas ocasiones de las que dispuso.
El que si acertó fue Kike que reaparecía, desde hace casi un mes, en los terrenos de juego. El jugador gaditano si que acertó a batir al meta azulino abriendo el marcador, y aumentando cu distancia al frente de la tabla de goleadores.
Este tanto inicial no sirvió para relajar a los jughadores rojillos, que tocaban y tocaban buscando una nueva ocasión de aumentar la difrenecia de goles. Diferencia que hizo aún mayor otro jugador que reaparecía después de un mes y medio sin pisar el tapete verde. Sergio Román, que parece haber dejado atrás su lesión de rodilla, aprovechó una buena jugada proveniente de la banda derecha para hacer subir el 2 a 0 en el marcador.
Los jugadores gaditanos seguían apretando pero el balón se negaba a volver a entrar. Como muestra un clarísimo balón en el ángulo del área chica que Chicón, que de nuevo volvió a asociarse con Javi Román, recibió un pase por alto de este que envió por encima del larguero de la meta contraria.
Entonces llegó el momento que cambió el partido cuando Abel tuvo que abandonar el terreno de juego. Con uno menos los azulinos adelantaron líneas y comenzaron a sucederse las ocasiones de gol una tras otra. Ya Ernesto había avisado momentos antes, pero se encontró con una prodigiosa actuación de Víctor que ha demostrado que las distancias cortas son su especialidad. Así, un despieste defensivo provoco que Angel, que llevaba cerca de seis meses sin pisar los terrenos de juego, dejase la venataja de goles en un solo tanto.
A partir de aquí llegó el vendaval isleño, con tres tantos en tres jugadas prácticamente consecutivas. Si Ernesto desde un disparo lejano conseguía acortar distancias, una gran jugada de Pepe en la banda derecha, terminaba en un pase de la muerte que Cáceres envió al fondo de la meta defendida por Víctor. La puntilla a la remontada la pondría Dani Luna, que acertó a colocar en el fondo de la meta gaditana un lejano disparo.
En los minutos de la basura Chicón acertó con el balón entre los tres palos defendidos por Jesús, pero la jugada fue anulada por una extraña decisión. Pese a esto, la derrota era inevitable, con una lectura positiva durante la primera hora de encuentro, pero rotundamente negativa en los minutos finales. Y es que la baja de un jugador durante 20 minutos no puede dar al traste con el gran trabajo realizado durante 60 minutos.
El Bahía de Cádiz pudo comprobarlo en primera persona en lo que hasta pasada la hora de encuentro, estaba siendo uno de los mejores encuentros disputados por los rojillos en las últimas semanas.
Y es que el juego desplegado por los gaditanos era fluido, lleno de profundidad y bien sacado desde atrás. Aprovechando, sobre todo la velocidad de Chicón y Abel que desbordaba una y otra vez las bandas defendidas por Mario y Pepe respectivamente. Así, Javi Román dispuso de la primera oportunidad gracias a un balón en profundidad de Sergio que lo dejó prácticamente solo en el centro del área. El disparo del mediocentro obtuvo una buena respuesta por parte del meta isleño que abortó la clarísima ocasión de gol.
Si bien, las más claras ocasiones para abrir el marcador las dispuso Chicón, que aprovechaba los balones en largo de Javi Román sobre su banda para plantarse en las inmediaciones del meta isleño. Pero la suerte no parece estar con el interior de la Segunda Aguada, ya que no acertó a abrir el marcador en las clarísimas ocasiones de las que dispuso.
El que si acertó fue Kike que reaparecía, desde hace casi un mes, en los terrenos de juego. El jugador gaditano si que acertó a batir al meta azulino abriendo el marcador, y aumentando cu distancia al frente de la tabla de goleadores.
Este tanto inicial no sirvió para relajar a los jughadores rojillos, que tocaban y tocaban buscando una nueva ocasión de aumentar la difrenecia de goles. Diferencia que hizo aún mayor otro jugador que reaparecía después de un mes y medio sin pisar el tapete verde. Sergio Román, que parece haber dejado atrás su lesión de rodilla, aprovechó una buena jugada proveniente de la banda derecha para hacer subir el 2 a 0 en el marcador.
Los jugadores gaditanos seguían apretando pero el balón se negaba a volver a entrar. Como muestra un clarísimo balón en el ángulo del área chica que Chicón, que de nuevo volvió a asociarse con Javi Román, recibió un pase por alto de este que envió por encima del larguero de la meta contraria.
Entonces llegó el momento que cambió el partido cuando Abel tuvo que abandonar el terreno de juego. Con uno menos los azulinos adelantaron líneas y comenzaron a sucederse las ocasiones de gol una tras otra. Ya Ernesto había avisado momentos antes, pero se encontró con una prodigiosa actuación de Víctor que ha demostrado que las distancias cortas son su especialidad. Así, un despieste defensivo provoco que Angel, que llevaba cerca de seis meses sin pisar los terrenos de juego, dejase la venataja de goles en un solo tanto.
A partir de aquí llegó el vendaval isleño, con tres tantos en tres jugadas prácticamente consecutivas. Si Ernesto desde un disparo lejano conseguía acortar distancias, una gran jugada de Pepe en la banda derecha, terminaba en un pase de la muerte que Cáceres envió al fondo de la meta defendida por Víctor. La puntilla a la remontada la pondría Dani Luna, que acertó a colocar en el fondo de la meta gaditana un lejano disparo.
En los minutos de la basura Chicón acertó con el balón entre los tres palos defendidos por Jesús, pero la jugada fue anulada por una extraña decisión. Pese a esto, la derrota era inevitable, con una lectura positiva durante la primera hora de encuentro, pero rotundamente negativa en los minutos finales. Y es que la baja de un jugador durante 20 minutos no puede dar al traste con el gran trabajo realizado durante 60 minutos.
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